El invierno es la estación del descanso para la tierra. Después del ajetreo de la vendimia y las lluvias otoñales vienen las heladas de noviembre y la tierra poco a poco se va adormilando. Ahora viene el tiempo de recuperar fuerzas y prepararse para el despertar de la primavera. 
Las gentes de Camporrobles no están ociosas, es época de podas y labrantíos. Hay que preparar la tierra y los cultivos para la próxima cosecha, hay que ser previsores. En invierno, sin que nos demos cuenta, se inicia el ciclo del vino: los sarmientos viejos se podan preparando a la vid para que brote en primavera y de sus mejores frutos el otoño que viene. Las heladas esponjan la tierra y la nieve, al fundirse, se filtra lentamente en la tierra no desperdiciándose ni una gota.
En invierno nuestra tierra sueña con las uvas y el cereal del año que viene, con las que trabajamos para ofrecerte una experiencia, una forma de vida, a través de nuestra gastronomía.
Hoy comienza el invierno y, sin que nos demos cuenta, empieza un nuevo ciclo.