El Molón es mucho más que una sierra: es el guardián de la historia de Camporrobles. Aunque modesta en tamaño, su presencia domina el horizonte y se reconoce desde kilómetros de distancia. Sus dos elevaciones esconden vestigios de las civilizaciones más antiguas que habitaron la zona, convirtiéndose en un verdadero mirador al pasado y en uno de los enclaves más emblemáticos de la comarca.
El Molón invita a adentrarse en la historia mientras se asciende entre sendas naturales y vestigios milenarios. En su cima, los restos de un antiguo poblado fortificado, protegido por riscos imponentes y gruesas murallas, revelan la importancia estratégica que tuvo este enclave a lo largo de los siglos.
El espacio, habitado por primera vez a comienzos del siglo VIII a.C., durante el Bronce Final, vio nacer una comunidad que prosperó durante más de ochocientos años hasta el siglo I d.C., dejando tras de sí la huella viva de la cultura ibera. En la cueva que alimenta la fuente actual del merendero, se conservan los ecos de antiguos ritos, pues fue empleada como santuario por los habitantes del poblado. El conjunto defensivo, con su muralla, baluarte, torre, antemuro, poterna y foso, sigue siendo uno de los sistemas más notables y mejor conservados del Levante peninsular, testimonio excepcional del ingenio constructivo de sus moradores.
Con la llegada del Islam a la península, entre los siglos VIII y X d.C., El Molón recobró su esplendor. Sobre las ruinas del asentamiento ibérico se levantó un nuevo poblado amurallado, o Ḥiṣn, con rediles para el ganado, viviendas y una mezquita que figura entre las más antiguas de la Comunidad Valenciana. Ya en tiempos recientes, durante la Guerra Civil (1936-1939), se construyó en la cima una caseta utilizada como observatorio militar. Desde ella se vigilaba el horizonte para evitar incursiones aéreas enemigas sobre el cercano aeródromo de Camporrobles, testigo de las tensiones de aquella época.
La relevancia patrimonial de la sierra de El Molón fue reconocida oficialmente en 2013, cuando la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte, la declaró Bien de Interés Cultural, la máxima distinción de protección a nivel nacional. Un orgullo para Camporrobles y una joya que combina naturaleza, arqueología e historia viva.

Edificio inmerso en el corazón del Paraje Natural, cercano a la zona recretativa, al Jardín botánico y con unos buenos accesos tanto si se accede en coche o a pié, contiene todo lo que se necesita saber sobre el Conjunto Arqueológico de El Molón. En recepción se ofrece informacion sobre la rica oferta turística y culinaria de Camporrobles y quien nos visita recibe informacion sobre infinidad de escapadas y visitas que tienen su punto de partida en Camporrobles. La exposición contiene imágenes y reconstrucciones de los restos más importantes del Conjunto Arqueológico, todo reforzado por un interesante documental sobre el yacimiento y una pequeña zona de actividades para los más pequeños.
En el patio trasero del Centro existe una reconstrucción de un edificio del yacimiento: el lagar. En Camporrobles, hemos podido averiguar que ya en el s. IV a.C, se producía vino, y estamos bien orgullosos de ese legado que aún conservamos.