El día más largo del año está repleto de horas de luz, amaneceres dorados por el cereal maduro de las tierras de Camporrobles y atardeceres brumosos sobre el valle del Cabriel, Reserva de la Biosfera de la UNESCO por ser uno de los ríos más limpios del sur de europa. El verano es en Caporrobles la estación del calor, de la siega del cereal que forma la base de nuestra gastronomía y cuando la vid empieza a madurar el fruto para la próxima vendimia. El paisaje se llena de colorido: el dorado de los campos de centeno, el verde de los viñedos, el ocre de las tierras de labor y el gris de los riscos que coronan nuestras montañas.

Camporrobles es tierra de noches frescas y agradables, aún en verano, y de un cielo limpio en el que disfrutar de todo el manto estrellado a su máximo nivel.

Todas las horas del día, y de la noche, para disfrutar de un paisaje y un cielo únicos en nuestra Tierra Bobal.